Alegría baile y emociones en el almuerzo anual del Centro de Jubilados

AYER 20:35:24 | 844 LECTURAS | LOCALES

El encuentro fue este domingo al mediodia.

El Centro de Jubilados y Pensionados de Tornquist llevó adelante una nueva edición de su tradicional almuerzo anual, que tuvo como escenario el salón de fiestas de su sede, ubicada en calle Rawson de nuestra ciudad.

Se compartiò una jornada que, como ocurre habitualmente en estos encuentros, estuvo marcada por un clima cálido, familiar y festivo, con asistentes que llegaron con un objetivo muy claro: disfrutar, divertirse, compartir buenos momentos y pasarla bien, y vaya si lo consiguieron.

Si algo caracteriza a quienes participan de estas reuniones es esa energía contagiosa, las ganas de encontrarse con amigos, compartir una buena mesa y disfrutar de una jornada donde las preocupaciones cotidianas quedan de lado.

La bienvenida de Eduardo Spinsanti y el acompañamiento del Municipio

La celebración contó también con la presencia de autoridades municipales, que acompañaron a la institución en este tradicional encuentro.

Durante las palabras de bienvenida, el presidente del Centro de Jubilados y Pensionados, Eduardo Spinsanti, se dirigió a los presentes y expresó su agradecimiento por el acompañamiento que recibe la entidad.

En particular, destacó y agradeció el permanente apoyo del Municipio de Tornquist, que acompaña las actividades y el trabajo que lleva adelante la institución.

Por su parte, el secretario de Gobierno municipal, Claudio Pelliza, saludó a los presentes en representación de la intendenta Estefanía Bordoni, y pronunció palabras de reconocimiento a la tarea que desarrolla el Centro de Jubilados y Pensionados.

Pelliza hizo especial hincapié en el compromiso, el empuje y la entrega de quienes trabajan por la institución, destacando que para el Municipio resulta un verdadero placer acompañar a entidades como esta, que demuestran permanentemente su vocación de servicio y sus ganas de seguir creciendo.

Sus palabras pusieron de relieve la importancia del trabajo que realizan las instituciones de la comunidad y el valor de acompañar iniciativas que generan espacios de encuentro, integración y bienestar para los adultos mayores.

Un almuerzo para disfrutar

La propuesta gastronómica estuvo a la altura de la ocasión. Para comenzar, se sirvieron dos riquísimas empanadas de carne, que fueron la antesala de un plato principal que también mereció los elogios de los comensales.

Llegaron luego el pollo a la parrilla y los costillares vacunos, preparados por los asadores Daniel Hueller y Jorge Andes, quienes pusieron su experiencia y dedicación para ofrecer una excelente comida.

El menú estuvo acompañado por ensalada rusa y una fresca combinación de zanahoria y choclo, completando una propuesta que todos pudieron disfrutar.

Y cuando parecía que ya estaba todo dicho en materia gastronómica, llegó el postre: un exquisito chajá, que le dio un toque especial a la mesa.

Diego Mayer le puso música y alegría a la fiesta

Llegó el momento de la música y se desató una espectacular tanda de baile, donde los asistentes demostraron que las ganas de divertirse y disfrutar no tienen edad.

Y allí apareció nuevamente un protagonista que ya es toda una tradición en los encuentros que organiza el Centro: Diego Mayer des Carhuè.

Con su teclado, su animación y esa energía que despliega en cada presentación, Diego volvió a ponerle ritmo y alegría a la celebración, invitando a todos a sumarse a la pista.

El resultado fue una verdadera fiesta, con una pista colmada de entusiasmo, sonrisas y muchas ganas de bailar.

Dos reconocimientos cargados de emoción

Pero entre tantos momentos de alegría también hubo espacio para la emoción, especialmente cuando llegó la hora de reconocer a dos personas que, a lo largo de muchos años, entregaron parte de su tiempo y esfuerzo al crecimiento y sostenimiento de la institución.

El primero de los reconocimientos fue para Mirta Larrainzar, quien durante muchísimos años recorrió las calles de Tornquist realizando el cobro de las cuotas sociales, una tarea silenciosa, constante y fundamental para el funcionamiento del Centro.

Una labor que demanda tiempo, responsabilidad y, sobre todo, un enorme sentido de pertenencia.

Mirta consideró que había llegado el momento de dar por cumplida esa etapa y dejar que otras personas pudieran continuar con la tarea que desarrolló durante tantos años.

Su decisión no pasó inadvertida y la institución quiso expresarle públicamente su gratitud por una trayectoria marcada por el compromiso, la perseverancia y la colaboración.

El segundo reconocimiento fue para Rubén Schebelbein, otro nombre estrechamente vinculado con la historia del Centro de Jubilados y Pensionados de Tornquist.

Rubén integró durante muchos años la comisión directiva y fue un colaborador permanente, siempre dispuesto a aportar su tiempo y esfuerzo en beneficio de la institución.

En esta oportunidad decidió hacer una pausa en su participación activa para brindar su apoyo a otra institución de la comunidad que también necesita de su compromiso y colaboración.

Sin embargo, dejó entrever que este alejamiento seguramente será transitorio y que no pasará demasiado tiempo antes de volver a vincularse con el Centro, un lugar al que aprecia profundamente y por el que siente un cariño muy especial.

Ambos recibieron sus reconocimientos en medio de un clima de afecto y gratitud, posaron para las fotografías que quedarán como recuerdo de este momento y brindaron unas palabras, visiblemente emocionados.

Fue uno de esos instantes que permiten valorar el trabajo de quienes, muchas veces lejos de los grandes reconocimientos, contribuyen con pequeños y grandes gestos a sostener la vida de las instituciones.

Porque detrás de cada entidad que perdura en el tiempo siempre hay personas que trabajan, colaboran y entregan generosamente parte de su vida para que todo siga adelante.

Sorteos y el acompañamiento de los comercios

Otro de los momentos esperados llegó con los sorteos de distintos premios, donados por comercios de Tornquist que, una vez más, dijeron presente para colaborar con la institución.

Un gesto que merece ser destacado, porque refleja el permanente acompañamiento de la comunidad comercial local a las actividades que lleva adelante el Centro de Jubilados y Pensionados.

Cada premio fue recibido con alegría, sumando otro motivo de entusiasmo a una jornada que tuvo todos los ingredientes para convertirse en una verdadera celebración.

Una jornada para seguir sumando buenos recuerdos

Más allá del menú, la música, los sorteos y los reconocimientos, lo que realmente distinguió a este encuentro fue el espíritu de quienes participaron.

Personas que saben disfrutar de las pequeñas y grandes cosas de la vida, que valoran la amistad, el encuentro y la posibilidad de compartir momentos felices.

También quedó reflejado el trabajo y compromiso de quienes forman parte del Centro de Jubilados y Pensionados de Tornquist, una institución que continúa generando espacios de encuentro, recreación e integración, con el acompañamiento de la comunidad y del Municipio.

Una vez más, el tradicional almuerzo anual cumplió con creces su objetivo: reunir a los amigos, compartir una excelente comida, reconocer a quienes tanto han aportado y disfrutar de una verdadera fiesta.

Porque hay algo que quedó muy claro en el salón de calle Rawson: las ganas de vivir, de bailar, de reír y de pasarla bien no tienen edad. Y cuando a todo eso se suma el agradecimiento a quienes dejaron su huella, la celebración adquiere un significado todavía más especial.